Planes en Madrid

Le Macao abre sus puertas para ofrecer a los madrileños un perfecto punto de encuentro entre Oriente y Occidente. Una experiencia que hace viajar a la indochina francesa ya Japón de los años 40.

Le Macao, abre sus puertas y ofrece a los madrileños un perfecto punto de encuentro entre Oriente y Occidente, al igual que la ciudad de la que adopta el nombre.

 

Una experiencia que hace viajar a la indochina francesa y a japón de los años 40, con esencia colonial de países como Vietnam, Camboya o Japón.

 

Le Macao nace después del éxito de los otros tres restaurantes del grupo de restauración Macao. Lo hace como el flagship del grupo fundado por Carmen Chen Song y Javier Chen Yin.

 

Javier, estudió Finanzas en Nueva York y trabajó en el área de inversión de Goldman Sachs en la misma ciudad. Es más, llegó a ser el gestor de fondos de inversión más joven del año en 2017 y fue uno de los afortunados 40 under 30 en la revista Funds People 2019.

 

El concepto de Macao como grupo hostelero surgió del proyecto final universitario de Carmen, quien estudió en el IE business School, y se especializó en lujo. 

 

En su trabajo final, Carmen analizó el auge de demanda de la comida asiática y como iba a ser una tendencia estructural debido a la globalización. Desde hace unos años, cada vez, es más, la gente que desde muy joven prueba este tipo de gastronomía, lo que antes era impensable.

 

En 2017 dejaron sus trabajos y emprendieron esta aventura que les ha llevado a crear una familia tanto en lo laboral como en lo personal. Ya que se casaron tras la primera apertura y ahora inauguran su cuarto restaurante con dos hijos y más de 4 años de experiencia en el mundo hostelero.

Le Macao

Inspirado en la historia familiar de Javier donde su abuelo, hijo de un comandante que luchó en la Segunda Guerra Mundial, contaba que pasaban los veranos en su residencia de verano en Singapur en la frontera con Malasia.

 

Al finalizar el conflicto bélico, se mantuvo una gran disputa entre las distintas culturas que convivían en la isla. Pero a pesar de este contexto social complicado, había una plaza en la que se reunía todo el mundo independientemente de su nacionalidad o creencias donde desconectaban, bailaban, cantaban y disfrutaban de la gastronomía.

 

Todo esto se ve plasmado en los interiores del buque insignia del grupo Macao, con tres espacios distintos. Le Macao busca trasladar al cliente a estos recuerdos familiares, donde el interior está inspirado en la vivienda con sus celosías en las puertas y los rojos característicos de las carpinterías. Además, cuenta con una terraza cubierta inspirada en la plaza en la que se podrá disfrutar de música en directo y DJs.

El interiorismo de Le Macao está realizado por el estudio Cousi interiorismo, alrededor de una planta circular con dos alturas, queriendo crear un juego de niveles mediante formas orgánicas que nos recuerda a los campos de arroz asiáticos. El elemento protagonista es un gran pilar de madera inspirado en una sombrilla china invertida, que organiza y da sentido al espacio que lo rodea a través de una larga bancada.

 

Existen más elementos que recuerdan a la cultura china de una forma delicada como las dos celosías rojas retroiluminadas en el techo, las pantallas colgadas en la barandilla de iroko y los largos tubos de latón perforados que recuerdan a los diferentes farolillos chinos aportando un ambiente sofisticado. Los colores vivos y la cuidada y cálida iluminación han sido elementos claves en el diseño.

 

La terraza cubierta en tonos caldero y beige, con un techo entelado a modo de haima que aporta calidez, y un especial rincón con pequeñas cabañas, generan una atmósfera tranquila y ordenada.

 

Con un precio medio de 25-30€, Le Macao trabaja para convertir en asequible los placeres de la cultura y la gastronomía fusión japonesa e indochina. Contarán con una amplia carta con cocina del sudeste asiático con guiños a España.

 

Una de las novedades que se van a incluir en Le Macao va a ser el after-work. Rodeado de oficinas, este espacio proporcionará los jueves y viernes ese momento de desconexión donde se podrá viajar y sumergirse en la indochina colonial y japón de los años cuarenta. Contará con Kaiseki, un arte culinario japonés que se basaba antiguamente en una comida ligera servida durante la ceremonia del té, ahora adaptado a lo que en España conoceríamos como un aperitivo antes de la cena.

 

Con cocina de temporada, y productos frescos, el kaiseki tiene un aspecto muy cuidado, y viene servido en una vajilla dividida en distintas porciones donde se incluyen diferentes platos de vegetales y pescados.

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