Planes en Madrid

Palacio del Marqués de Rafal

El palacio o palacete del Marqués de Rafal, actual embajada de Bélgica en Madrid, no es uno de los edificios más llamativos ni más visitad de Madrid, pero no por ello pierde su esencia. Quizá porque se trata de un palacete pequeño, no demasiado decorado y no tan esplendoroso o vistoso como otros. 

Al ser una embajada desde 1922 y residencia del embajador belga en España solo se puede visitar la parte bajo, ya que la parte superior corresponde a su vivienda. Se trata de un edificio pequeño pero elegante, luminoso y de estilo Clasicista y Neobarroco francés.

 

Los terrenos son comprados por Alfonso Pardo y Manuel de Villa, XIV marqués de Rafal para construir este palacete entre 1914 y 1919. Le encarga el proyecto al arquitecto Luis Sainz de los Terreros cuyo diseño consiste en un edificio monumental de planta rectangular con tres pisos y semisótano al que se adosa un soportal para los carruajes, una torre y una escalinata de acceso al jardín. El marqués vive poco tiempo en este palacio, aunque se desconoce el motivo.

Al entrar, la planta se organiza en torno a un vestíbulo central desde el que parte la escalera con una falsa cúpula oval sobre pechinas y un lucernario central. Desde aquí, se visitan el despacho, la biblioteca, los distintos salones y el comedor de gala, al igual que el jardín, al que se puede acceder para verlo. Toda la decoración interior es moderna y no pertenecen al mobiliario original del palacio sino al estado belga. 



Información de visita:

• Calle de Padilla 23

• Las visitas se ven mucho más reducidas de lo normal debido a que el tamaño del palacio es pequeño, pero puede seguir visitándose. 

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