“Aladdín, el musical’ está inspirado en el clásico cuento de Las Mil y una Noches y en la película de animación de 1992 de Disney. El espectáculo desvela la fantástica historia de Aladdín, un joven pobre y soñador que, junto al descarado y divertido Genio, emprenderá una aventura apasionante repleta de sueños, intrigas y amistad.
Se trata de un montaje espectacular que cuenta con más de ochenta efectos especiales y un impresionante vestuario diseñado por Gregg Barnes, incluyendo trajes como el de Aladdin, fabricado con 8.644 cristales de Swarovski, o el de Jafar, que se acompaña de un bastón coronado por una serpiente con ojos de cristal, que deslumbra al público.
a lámpara mágica de Aladdín es, sin duda, el objeto más emblemático de la historia. Este pequeño artefacto dota a quien la posee de un poder inmenso: al frotarla, el Genio aparece para conceder tres deseos a su dueño. La lámpara representa el deseo humano de control sobre el destino y la capacidad de transformar los sueños propios en realidad. Así, en el musical, la lámpara se convierte en el catalizador que transforma al pobre y pícaro Aladdín en un auténtico príncipe, capaz de cortejar a la princesa Jazmín y enfrentarse al malvado Jafar.
Por poner algún pero, en el escenario no aparecen ni el fiel acompañante de Aladdín , su mono Abú, ni el loro de Jafar, pero tampoco se echan en falta porque los actores llenan por completo el escenario.
El decorado es otro de los puntos fuertes de la producción, creando una increíble experiencia inmersiva que nos sumerge por completo en el palacio, el mercado de especias o en la Cueva de las Maravillas, que con sus grandes ojos cobra vida en directo.
La alfombra voladora es uno de los mayores logros técnicos del espectáculo. Utilizando una combinación de sistemas hidráulicos, proyecciones de alta definición y trucos escénicos, el equipo de efectos ha logrado crear la ilusión de que la alfombra realmente vuela sobre el escenario. Este objeto cotidiano es más que un simple medio de transporte; es un símbolo de libertad y aventura que cobra vida para transportar a los personajes y al público a un mundo de fantasía perspectiva en la inolvidable secuencia de la canción «Un mundo ideal».
Si eres una de las 800.000 personas que te has quedado fascinada con el musical, ahora tienes la oportunidad de vivir una experiencia inmersiva de realidad virtual en Espacio Movistar de Madrid, donde podrás convertirte en Aladdín y adentrarte en la legendaria Cueva de las Maravillas para tocar la mítica lámpara mágica. Solo hasta el 19 de marzo.